“…sentí como si me desnudara frente a todos…”

Por Rodrigo Suárez

La primera vez que les mandé a mis alumnos publicidad de mi espectáculo de clown sentí como si me desnudara frente a todos. Por algún motivo pienso que tengo que mostrarme como una persona seria cuando doy clases de Técnica Alexander, y por eso me dio tanta vergüenza que me vieran en mi nuevo rol. Atreverme a darle clic en el botón de “enviar” fue toda una aventura, pero una vez que di ese salto inicial y salí de mi zona de confort, poco a poco se me fue haciendo normal que todos supieran que soy clown.

Fue hace como seis años que tomé mi primer taller de clown, y me enamoré inmediatamente de esa experiencia tan (pero tan) divertida, además de que descubrí con gusto que tengo talento como clown. Siempre que algún alumno mío me ha visto de clown se ha votado de la risa, ya que estaba acostumbrado a ver mi lado serio.

He visto a muchas otras personas descubrir los talleres de clown y volverse fans apasionados, a ese fenómeno le llamo “la fiebre del clown”. Hay a quienes al principio les da pánico participar en los ejercicios y luego se van animando poco a poco, hasta que juegan felices como niños.