¿Sales al escenario con el mismo nivel de energía con el que entras a la panadería?

Por Madeleine Sierra

 

En la vida diaria no siempre operamos en el mismo nivel de energía. Cuando estás fatigado, por ejemplo, tu nivel de energía es bajo; si estás paseando tranquilamente por la playa contemplando el atardecer tu nivel es tal vez un poquito más alto, y si tienes que salir de tu casa en 5 minutos y todavía no estás listo el nivel es más alto aún. A los actores les enseñan a distinguir y a manejar todos sus niveles de energía.

Para salir al escenario (a tocar un instrumento, a hablar en público o a lo que sea) normalmente se requiere un nivel de energía más alto que para entrar a la panadería a comprar teleras. Un nivel alto de energía no necesariamente quiere decir hacer las cosas rápido, pero sí estar vivo, con una corporalidad expansiva, tal vez en estado de sorpresa, tal vez divertido, dejando que lo que sucede a tu alrededor te toque y te mueva. Eso es lo que le gusta ver al público.

Por eso una buena opción para prepararte antes de salir al escenario es jugar con tus compañeros —a los encantados, a la pelota, a las sillas musicales o a lo que se les ocurra— ya que el juego los pone en el nivel de energía ideal.

En el Taller de Presencia Escénica para Músicos nos valdremos de todo nuestro repertorio de recursos para ponerte en el estado ideal para el escenario.