Tu postura corporal al tocar o cantar

Por Rodrigo Suárez

 

¿A qué músico no le ha pasado?

Te ves en el video de tu último concierto y te sorprende descubrir que tu cuerpo proyecta algo distinto a lo que creías que proyectaba: tal vez estás más encorvado que lo que pensabas, o tal vez al tocar o cantar haces movimientos tensos que hubieras jurado que no hacías… Ver ese video te deja un poquito deprimido, y lo peor de todo es que cuando lo tratas de corregir en el siguiente concierto te acabas tensando más: te pones rígido y te esfuerzas sin estar seguro si lo estás haciendo bien. Y cuando ves el video: ¡Oh no! Lo estás haciendo igual que en el video anterior. ¿Pero cómo? ¡Si durante el concierto te estuviste acordando de cuidar tu postura!

¿Qué hacer al respecto?

Con gusto te puedo dar un tip:

No corrijas tu postura haciendo un esfuerzo: el secreto no está en qué hacer para corregir sino en qué dejar de hacer. Mientras tocas o cantas, continuamente pregúntate si estás apretando el cuello, si estás jalando la cabeza hacia abajo, si estás poniéndote rígido y si estás acortando tu estatura, y deja de hacer todo lo que esté de más. Dale especial importancia a que tu cuello esté libre, ya que lo que haces con el cuello tiene una gran influencia en el resto del cuerpo.

Pero no quiero pretender que el problema se pueda solucionar a fondo con tips. Lo que te recomiendo, si tienes la oportunidad, es que tomes clases de Técnica Alexander con un maestro certificado, por ejemplo conmigo 🙂