Para tocar una pieza alegre

Por Madeleine Sierra

Alberto, violinista, tocó una pieza alegre frente a sus compañeros. Le costaba trabajo conectarse con la alegría, así es que le pedí al grupo que se pusiera de pie y que bailara la pieza. De momento Alberto se olvidó de que tenía que tocar bien y solo se conectó con amenizar el baile y con hacer pasar un rato divertido a sus compañeros. Se conectó con la alegría del baile. Le pedí que guardara y registrara esta experiencia en el cuerpo para cuando fuera a presentarse en público, y que cuando esto ocurriera tomara unos segundos antes de tocar la pieza para recordar con el cuerpo esa sensación de alegría.

Una vez que el cuerpo tenga esa sensación las notas saldrán conectadas con ella, y Alberto tocará con todas las células de su cuerpo.