Para que tu sonido mejore como por magia

Por Rodrigo Suárez

Te invito a probar este ejercicio: elige un fragmento de alguna pieza que ya tengas dominada técnicamente y que te sepas de memoria, y tócala o cántala frente al espejo, viéndote a los ojos mientras sonríes con ellos.

Lo más importante es que tu prioridad sea sonreír con los ojos a cada instante. Cuando cantamos o tocamos lo más común es que le demos la prioridad a la ejecución de la pieza: a no equivocarnos en las notas, no desafinarnos, generar un buen sonido. A ver si te atreves, por esta vez, a invertir las prioridades: no importa si te equivocas, no importa si te desafinas, lo único que importa es que tus ojos estén sonriendo a cada momento (si estás solo te aseguro nadie te va a cortar la cabeza si te equivocas).

Cuando en nuestros talleres les ponemos este ejercicio a los participantes, cuando por fin, después de insistirles mucho, logramos que sí sonrían todo el tiempo su sonido mejora como por magia, es como si la música sonriera (si quieres puedes hacer este experimento: grábate ejecutando la pieza como lo sueles hacer normalmente, y luego grábate ahora dándole la prioridad a sonreír todo el tiempo, y compara los resultados para ver qué descubres).

¡Vamos pruébalo! Te prometo que valdrá mucho la pena.

(¿Entonces uno tiene que sonreír todo el tiempo cuando toca en un concierto? Claro que no, eso sería muy artificial, esto que te propongo es solo un ejercicio. Pero si en tus conciertos cultivas una actitud de darle la prioridad a la expresión y al disfrute, en varios momentos te descubrirás sonriendo).