Un tesorito para transmutar miedo, enojo y ansiedad

Por Madeleine Sierra

Hoy me desviaré un poco del tema central de este blog (aunque, si le buscas bien, verás que en el fondo no me estoy desviando tanto). Si estás en México, o si has seguido de cerca las noticias del sismo que hace unos días nos sacudió, es probable que hayas sentido miedo, enojo, preocupación, frustración, ansiedad o algo parecido. Por eso quiero compartirte un tesorito.

Tesorito al que yo llegué por desesperación: hace dos años y nueve meses nació mi bebé Quetzalli, y a partir de ahí la maternidad despertó mi caja de pandora: todos los males aparecieron y no encontraba consuelo. Sentía enojo, tristeza, frustración, depresión a mil. “¡Madre mía! ¡Ya basta!”

Debe haber una forma un poco más fácil de lidiar con estas emociones tan intensas, que no me dejan disfrutar.

Ya sabes, probé DE TO-DO, y muchas cosas me ayudaron como parte de un proceso a largo plazo. Algo que me daba paz y claridad era darme un tiempo para ubicar mis sentimientos y necesidades, pero las emociones reincidían como Golliat, ya que sanar una herida lleva tiempo y yo necesitaba algo efectivo al instante, mientras sanaba mi oscuridad. En un taller al que fui, como un extra, nos recomendaron unas respiraciones para trabajar con emociones intensas. La verdad a mí me dio un poco de hueva (perdón por la palabra), pero decidí que si iba a probarlo sería con fe.

¡No manches! Encontré uno de los regalos más exquisitos.

¿Me falta algo?… Ah sí: ¿el tesorito verdad?

El cuerpo físico no está diseñado para digerir emociones como el enojo, la ansiedad, etc., por lo que las guarda  en algún lugar, y es necesario liberarnos de ellas de forma consciente, ya que pueden incluso llegar a generarnos enfermedades. Los pulmones son los únicos órganos que están diseñados para liberar estas emociones y transmutarlas. Hay varias técnicas de respiración para lograrlo, esta es una de ellas. Hazla solo si resuena contigo y si crees en ella. Un ejercicio funciona solo si el cerebro cree en él.

Respiración para liberar emociones fuertes

Antes de hacerla toma un ratito para darles aceptación incondicional a tus sentimientos y para identificar las necesidades que se están expresando a través de ellos: ¿Necesitas seguridad?… ¿Te sientes así porque valoras la honestidad?… ¿Te importan las vidas de otras personas?… ¿Necesitas cuidarte a ti mismo?… ¿Qué estás necesitando?…

Ahora sí: con los ojos cerrados y sentado en una silla con la espalda recta y los pies en ángulo de 90°, o sentado en posición de loto, haz estas respiraciones sólo por la nariz, sigue esta secuencia:

  1. Mientras inhalas imagina que estás recolectando todo el gris que hay en tu cuerpo (que representa el estrés), y al exhalar imagina que  sacas todo ese gris. Hazlo entre 3 y 5 veces, sin forzar la respiración porque puedes hiperventilarte.
  2. Al inhalar imagina que estás aspirando el color dorado que hay todo a tu alrededor (que representa el amor incondicional que hay a tu alrededor y en ti mismo) e impregnando tu cuerpo de él, y al exhalar saca también dorado (como dando tu amor incondicional al mundo). Hazlo entre 3 y 5 veces, sin forzar la respiración.
  3. Respira 21 veces de la siguiente manera (puedes llevar la cuenta con los dedos): al inhalar mantén la atención en el 6º chakra, o sea arribita de tu entrecejo. Luego baja la atención al 1er chakra y exhala manteniendo la atención en él. ¿Que dónde está el 1er chakra? Cierra el esfínter hacia arriba como si quisieras parar de hacer pipí. Donde se aprieta el músculo ahí es.

No tengas dudas mentales, cuando lo hagas deja que tu cuerpo sabiamente te guíe, lo que haga estará bien.

En estos tiempos difíciles, o en cualquier momento en que tengas emociones intensas, darte tiempo para respirar te ayudará a estar más disponible para atender todo eso que es tan importante para ti.