L a E n v i d i a

Por Madeleine Sierra

Tal vez el motivo por el que sentimos envidia es que que desde niños siempre nos han comparado con los demás, y por eso hemos aprendido a compararnos a nosotros mismos.“Quiero eso que él tiene.”  “Quiero ser así como ella.”  “Ella es simpática y yo no.” “Él sí tiene éxito y yo soy una looser.” “¿Por qué ella sí y yo no?”

¿Qué hacer con la envidia?

El primer paso es reconocer que sí la sientes. Nos han enseñado que la envida es algo feo, que somos malas personas si la sentimos, por eso la solemos rechazar. Permite que la envidia habite tu cuerpo. ¿Cómo se siente? Dale escucha y aceptación incondicional, y si sientes dolor deja que te inunde.

Luego pregúntate qué mensaje trae consigo la envidia. Si la sientes quiere decir que hay necesidades tuyas pidiendo atención. ¿Cuáles serán? ¿Necesitas aceptación? ¿Necesitas amor propio? Imagínate que tú tuvieras eso que envidias de la otra persona ¿Qué necesidades se satisfarían al tenerlo? ¿Amor?… ¿Seguridad?… ¿Otra cosa?… Todas tus necesidades son importantes.

¿Hay algo que puedas hacer tú mismo para satisfacer esas necesidades? ¿Hay alguna manera en la que puedas cuidarte, respetarte, darte amor?

Me contaron de una cantante…

…a quien en una ocasión le tocó compartir escenario con otras cantantes. La chica que cantó justo antes que ella resultó ser bueniiiísima: colocaba las notas perfecto, tenía el timbre de voz increíble, en fin… Conforme la oía, nuestra amiga se  fue minimizando  y ya no quería pasar. En este caso no era envidia lo que sentía, pero sí una gran inseguridad a causa de compararse con alguien más.

Entonces pensó: “No voy a pasar al escenario así, toda desempoderada y hecha mierda… ¿Qué cualidades tengo yo que me puedan ayudar a levantarme y a echarme para arriba?… No tendré ese timbre de voz, pero la verdad es que mi presencia es super simpática, y yo sé que el público se engancha conmigo muy fácil…” Y agarrándose de sus cualidades salió confiada al escenario.

Ahora te toca a ti:

¿Qué cualidades tienes? (¿Te consideras, por ejemplo, puntual? ¿Eres una persona creativa? ¿Se te da fácil la enseñanza?) Ahora escribe, o piensa, entre 5 y 10 cualidades.

Cuando sientes envidia estás viendo al otro, estás afuera. La transformación se da cuando volteas a ver hacia ti: tanto a tus necesidades y a lo que puedes hacer para satisfacerlas, como a tus cualidades. CUANDO TE VES ESTÁS CONTIGO.

P.D. Esto es algo de lo que trabajaremos muy a fondo en el taller “Reconcíliate contigo mism@” El viernes es el último día para inscribirte con precio de descuento.