Cómo recibir los aplausos

 

Por Madeleine Sierra

Una de las actitudes que observo en algunas personas cuando están en el escenario es que no reciben los aplausos. Lo que veo en su gestualidad a la hora de los aplausos es la auto recriminación, el auto castigo, la culpa, la automegahiper-crítica… es decir una crítica no objetiva sino exagerada.

Y por estar en este canal no reciben los aplausos, que son un regalo. Es como si te dieran algo bonito porque te aprecian o aprecian lo que has hecho, y tu dijeras no me lo merezco. En ese momento la intención de la persona que lo da no está siendo recibida, es como rechazar su regalo.

También se puede pensar que los aplausos los hace el público por compromiso y que no son verdaderos… Pues te diré algo, el público normal (no tus compañeros, ni tus maestros, ni los eruditos mentales cerrados del corazón), aprecia y admira mucho las artes escénicas, porque son un regalo para su espíritu, para inspirar en ellos sentimientos excelsos. La gente que va, por ejemplo, a escuchar la música con el corazón, la recibe como un regalo para el alma. Tu presentación es para ellos.

En clase hacemos muchos ejercicios al respecto.
Y estas son las conclusiones:
1. El Aplauso genera conexión.
2. El Aplauso ayuda a abrir el corazón.
3. En la Vida, estamos acostumbrados a recibir juicios, críticas, comparaciones y etiquetas desde pequeños, y no tanto a recibir cosas lindas, por lo que no sabemos muy bien cómo hacerlo. Cuando te detienes a recibirlo trabajas la apertura de tu corazón y la autoestima. Quien sabe recibir, sabe dar desde este lugar.

La próxima vez que el público aplauda, abre tu corazón para recibirlo. Y junto con él valora todo el esfuerzo que hay detrás de tu presentación. ¡¡Aplaude también todos los errores porque ellos te brindan aprendizaje!!!