¿Miedo? ¿Vergüenza?

Por Madeleine Sierra

Miki Kashtan, formadora de Comunicación No Violenta, me contaba en alguna ocasión, que para que el miedo se reduzca es necesario permitirle habitar nuestro cuerpo dándole aceptación incondicional, porque cuando lo rechazamos se irá haciendo más grande y más grande en nuestro cuerpo, hasta convertirse en un monstruo que nos grita: “¡Acuérdate que tienes miedo!”.

Recuerdo que Miki me dijo esa vez: “¿tienes miedo? ¡Pues vive tu miedo!”. Más tarde, en un momento de mi vida, cuando estaba en terapia, vino a mí un sentimiento de mucha vergüenza al encontrar todo lo que había en “la cajita del olvido”, lo cual, pensaba yo, no me hacía “la buena” persona que creía ser, así es que recordé esta frase de Miki, y me dije: “¿Tengo vergüenza? ¡Pues a vivir mi vergüenza!”, y en consciencia permití que me habitara, fueron 4 o 5 meses así, hasta que pasó y se transformó.

Y tú: ¿Qué emociones vas a dejarte vivir el día de hoy?