Inconvenientes durante el concierto, parte 1

Por Madeliene Sierra

Te vas a presentar, y dos días antes te cambian al pianista o a quien te acompañará en el concierto. El nuevo no se sabe bien el repertorio, no tiene mucha escucha, en fin, lo hace diferente de como estabas acostumbrad@. Esto te preocupa y te pone de mal humor, no duermes… piensas en desinvitar a tu familia y amigos… de hecho lo haces: “no vale la pena”, les dices. Sin embargo asistirá tu primera maestra y te preocupa que vaya a decir: “Uy, de plano no ha entendido nada, sigue igual o peor”…

Ya en el concierto estás super enojad@ con tu compañer@… De hecho, le echas ojitos de pistola. Eso se nota, y lo sabes porque te lo dice tu tía después de función, quien no te hizo caso y sí asistió… Empieza la pieza y no conectas con el tema, por el enojo que traes… Está saliendo pésimo… y ahí viene el pasaje difícil. Total, te logras concentrar y salvas algunas partes.

¿Qué hacer? ¿Con qué conectar para lograr estar en ti y disfrutar el concierto aún en las “peores” condiciones? Varios consejos y conexiones son importantes: ahí te va la primera:

Pensar que esta situación en realidad es un REGALO porque te va a hacer crecer como músico. A esto se le llama “HACER TABLAS”. Cuando uno tiene inconvenientes en su camino, se pone en práctica la creatividad, es decir, el cómo y desde dónde resolverás “este problema”.

La Vida siempre nos ofrece sorpresas… que solemos etiquetar como “buenas” o “malas”, pero la Vida simplemente nos las manda como Experiencias de Vida. Y lo que queremos llevar al escenario es Vida.

Así pues, pregúntate: “¿Qué hay que aprender aquí?” “¿Qué me pide la Vida?” “¿Qué es necesario abrir en mí para resolver esta situación?” Y si tomas un tiempo, te sorprenderás de las respuestas. Así ya no saldrás al escenario con ojos de pistola, ni tocarás la pieza con enojo… sino con otra actitud, que se transmitirá en la música…