Para que tu música baile

Por Madeleine Sierra


Mi alumno cellista pasó a tocar una sarabande de Bach frente a sus compañeros. Su técnica era buena, la música se oía muy bien, pero faltaba algo… la cadencia de danza lenta.

Le pregunté que si en aquella época esta sarabande se bailaba, y me contestó que no sabía muy bien de esta específica, pero que había muchas sarabandes que sí. Tomamos entonces esta idea y nos pusimos a bailar todos los del grupo mientras él tocaba. Hombres en una hilera frente a las mujeres en otra.

¡Ahora sí cobró sentido la cadencia de la danza! A través del cuerpo y de los sentidos y no de la mente, mi alumno pudo SENTIR PERCIBIR la danza lenta, e impregnarse del movimiento. ¡Este registro se quedó en su memoria corporal y luego pudo acceder al disfrute de la pieza!

Cuando estés practicando música que tenga un carácter bailable, te invito, ya sea a pedirle a alguien que baile mientras tú tocas, o a ponerte a bailar tú mientras tarareas la pieza, y justo después de bailar ponerte a tocarla.