Miedo a ver y ser visto

Por Madeleine Sierra

Estaba yo trabajando con un dueto la ópera de La flauta mágica. La escena era la de Papageno y Papagena, cuando por fin se encuentran y se ven y se enamoran y se regocijan. Comencé por pedirles que me mostraran la escena como la tenían. 

Así así, lo primero que noté fue que no había relación entre los dos personajes… Cuando no se establece la relación en escena, quiere decir que cada quién va por su parte montado en una idea: en la idea que tiene del personaje, en la idea de cómo debe de comportarse, en la idea de cómo debería de sentir y de moverse, etcétera. Cuando uno está en la idea, está en lo mental, y por lo tanto el cuerpo no siente, no ve, no recibe absolutamente nada en presente, y cuando uno está desvinculado del presente, no hay vida.

Para establecer una relación se comienza por la mirada. “Uyyyyyyy pero qué miedooooo”. Sí, así es. Lo primero, lo primero, es vencer el miedo a mirar y a ser visto. Así que nos pusimos a trabajar en eso. Aquí no voy a describir el ejercicio que les puse, porque es delicado y necesita ser guiado por alguien que sepa hacerlo. Mejor te invito a experimentarlo en mis talleres de clown o de presencia escénica (una vez que termine esto de la contingencia, que como todo, acabará pasando). 

Por lo pronto te invito a hacerte más consciente, y más amigo, de tu miedo a mirar y a ser visto. Ese ya es un gran paso.