Si se te cae la taza favorita de otra persona

Por Madeleine Sierra

Se te cayó la taza de otra persona, una taza que le había regalado alguien muy especial… 

Comienza por permítete sentir de lleno el dolor que esto provoca en ti, y luego pregúntate qué puedes aprender de la experiencia. 

Asumir tu propia responsabilidad en esto es trascender el estado de culpa. Cuando asumes la responsabilidad de: “es cierto, tenía prisas, y efectivamente, por querer hacer todo al mismo tiempo, y por querer ganarle al tiempo, sucedió esto”, te colocas en un lugar de fuerza, de dignidad y de grandeza. 

Entonces le puedes transmitir, en tus propias palabras, un mensaje así a la persona: “Escucho tu dolor. Me abro a escuchar lo que me quieras expresar… Asumo mi responsabilidad de haber querido hacer todo al mismo tiempo. Lo siento mucho. Aprendí mi lección… Espero poder compensarlo, aunque sé que esta taza tiene mucho valor para ti, y quizás si te compro otra no será lo mismo… ” 

Puedes escuchar el dolor de la persona sin cargar con él. Porque si cargas con él, no le darás chance a ella de aprender y de crecer. Puedes estar abierto a escucharlo, sabiendo que el  otro tiene la dignidad, la grandeza y la fuerza de poder con lo que le toca. 

Y hay una diferencia muy grande entre pedir perdón y decir: “lo siento”. Pedir perdón implica un grado de superioridad de una persona sobre la otra. Es como si tú desde abajo dijeras: “¡Por favooor, concédeme el perdóoon!” y la otra persona, desde arriba dijera: “Soy superior, te perdono”. Es mejor decir: “De verdad, de corazón, lo siento mucho. Lo lamento”.

Esto y más en la entrevista “Piérdele el miedo al error”. ¿Ya la viste?